HOTELES BOUTIQUE

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En la industria hotelera, los cambios son una constante. Si antes las grandes cadenas internacionales captaban las preferencias de los viajeros, actualmente los huéspedes buscan una experiencia de alojamiento personalizada, con atención a los detalles y a la calidad del servicio.

Ante la demanda donde se busca vivir experiencias diferentes en lugares con características arquitectónicas, gastronómicas y culturales únicas, los hoteleros han buscado alternativas para que, sin disminuir la calidad de sus servicios, satisfagan a sus visitantes, surgiendo así los hoteles boutique.

El término hotel boutique es originario de Europa, utilizado para describir hoteles de entornos íntimos, generalmente lujosos o no convencionales y ubicados en casas antiguas. Se diferencían de las grandes cadenas por ofrecer una clase de alojamiento, servicios e instalaciones excepcionales y personalizados. Generalmente están ambientados con una temática o estilo particular. Suelen ser más pequeños que los hoteles convencionales.

El concepto boutique para la hotelería se origina a mediados de los 80’ gracias a la fabulosa creación del empresario norteamericano Ian Schrager. El Morgans Hotel de Nueva York fue el primer hotel boutique propiamente dicho, dando nacimiento a una nueva modalidad de alojamientos donde prima la idea de hacer sentir al huésped como si estuviera en su propia casa, rodeado de lujos y detalles de buen gusto.

De esta manera surgen los hoteles boutique, establecimientos que unen la hotelería de primer nivel con un ambiente íntimo y privado, que se adapta a las necesidades de los clientes. Son los detalles en las fachadas, la historia de los recintos, así como su gastronomía lo que dan competitividad internacional a este tipo de propiedades. 

CARACTERÍSTICAS DE UN HOTEL BOUTIQUE

  • Número reducido de habitaciones. La cantidad de habitaciones oscila entre 20 y 80.
  • Espacio limitado para eventos. Los eventos no deben superar el 10 o 15% de la demanda semanal. Sobre esa cifra, el hotel comienza a perder su personalidad.
  • Lobbies pequeños. Las recepciones son de menor tamaño que las de los hoteles convencionales. Así, la experiencia de los huéspedes será mucho más íntima.
  • Atención personalizada. Es imposible ofrecer un servicio boutique sin ser cuidadosos de los detalles y de la atención a los pasajeros.
  • Conservación del patrimonio. Los hoteles boutique, generalmente se encuentran ubicados en mansiones históricas o edificaciones con gran valor arquitectónico, que fueron reacondicionadas para brindarle al huésped todas las comodidades y servicios propios de los hoteles más exclusivos. Ofrecen una infraestructura moderna y detalles decorativos propios del siglo XXI.  Otra rama de los boutique son los denominados design hoteles, que se caracterizan por ofrecer los últimos adelantos tecnológicos disponibles, además de un diseño vanguardista.
  • Sentido de la estética y de la vanguardia tecnológica. La mayoría de estos hoteles se caracteriza por su diseño ecléctico y por ofrecer servicios tecnológicos a sus clientes como wifi gratuito, sala para videoconferencias, etc.
  • La ubicación no importa. Si un hotel boutique tiene todas las características mencionados anteriormente, a los huéspedes no les importará viajar unos kilómetros más para alojarse en ese lugar.

El tipo de público que consume un hotel boutique son los pasajeros que ya no desean alojarse en hoteles convencionales cuatro/cinco estrellas. Buscan un servicio personalizado y a su medida, en un ambiente lujoso pero con un clima que los haga sentir como en su hogar.